AE23VIE

Expertos destacan la importancia de la mejora genética en acuicultura y la necesidad de implementar la tecnología CRISPR

Viena 21/09/2023 | Dos expertos de mejora genética ilustran en la AE23WIEN sobre las oportunidades de mejorar la producción de especies acuáticas frente a los desafíos del cambio climático

Antti Kause and Morten RyeAntti Kausen y Morten Rye durante su intervención en AE23WIEN | @misPeces

Dos expertos de dilatada experiencia en el ámbito académico y de investigación en genética y cría selectiva de peces, mostraron durante sus respectivas intervenciones en la ponencia plenaria de Aquaculture Europe 2023 de Viena (AE23WIEN) sus particulares enfoques sobre cómo la mejora genética aplicada a la producción de peces se puede hacer manera de más eficiente y sostenible.

El primero en intervenir fue Antti Kause, investigador de LUKE y un destacado experto en genética y genómica con más de 20 años de experiencia. Lidera investigaciones que se traducen en programas prácticos de mejora en la cría de peces, beneficiando a la industria acuícola y a los consumidores, y también es coordinador del proyecto AquaIMPACT de la Unión Europea que ha permitido avanzar en esta área de estudio con las principales especies cultivadas en Europa como son la trucha arcoíris, la dorada y la lubina.

Como explicó Antti Kause, la selección genética puede hacer la acuicultura más resiliente a los efectos del cambio climático, ya que, a través de estos programas de mejora, podemos adaptar las especies a los distintos sistemas de cultivo y ambientes.

A través de su exposición mostró los resultados que se han ido obteniendo durante el proyecto AquaIMPACT y cómo los programas de mejora adaptan a las especies de estudio a los nuevos ingredientes utilizados en los piensos para mejorar el rendimiento productivo, la resistencia a enfermedades emergentes y bienestar animal.

En el caso de los nuevos ingredientes, Antti Kause, señaló que cuando un pienso está bien hecho “no hay que preocuparse por los rendimientos”.

Las principales estrategias de adaptación están en la adopción de programas selectivos de mejora que permitan a las especies crecer más rápido con el mismo suministro de alimento, mejorando su resistencia y reduciendo la carga ambiental.

CRISPR podría ser “un factor determinante” en la resistencia a enfermedades y otros desafíos de sostenibilidad

El segundo ponente fue Morten Rye, con 35 años de experiencia en investigación genética y programas de cría selectiva en acuicultura a nivel global, actualmente, lidera la división de Servicios Externos en Benchmark Genetics, una empresa especializada en la mejora genética de especies acuáticas, como peces y langostinos.

Ambos expertos representan el ámbito académico e investigativo en genética y cría selectiva de peces, enfocándose en la mejora de la acuicultura y la producción de peces de manera más eficiente y sostenible.

En su caso la intervención estuvo más enfocada a mostrar como las tecnologías que envuelven los programas de mejora genética son “vehículos poderosos para cambiar rasgos y elegimos en qué dirección y a qué velocidad avanzamos".

Como explicó, la selección genética es una estrategia que incrementa las ganancias en la mejora de especies. Especialmente cuando se trata de rasgos complejos.

Durante estos últimos años la caja de herramientas genómicas está experimentando un rápido crecimiento, lo que amplía nuestras posibilidades en la cría y mejora de organismos acuáticos, permitiéndonos avanzar hacia objetivos de selección más ambiciosos y efectivos en la industria acuícola.

De cara al futuro, señaló Morten Rye, la edición genómica podría ser “un factor determinante” en la resistencia a enfermedades y otros desafíos de sostenibilidad. Específicamente, utilizando la tecnología CRISPR que aunque son conceptos relacionados con la modificación genética, difieren en sus enfoques y aplicaciones.

CRISPR es una tecnología de edición genómica que permite modificar el ADN de manera precisa y específica, utilizando el material genético del organismo en cuestión. En contraste, los OGM implican la introducción de genes de otras especies en el organismo receptor y a menudo se asocian con una mayor regulación y preocupaciones éticas y medioambientales.

Por eso, no se entiende que en Europa estén considerados como la misma cosa, algo que no sucede en ninguna otra parte del mundo, restando competitividad a las empresas productoras.