La oferta mundial de harina de pescado podría quedar por debajo de 4,6 millones de toneladas en 2026, mientras que la de aceite rondaría los 1,15 millones, según las previsiones de la Organización Internacional de Ingredientes Marinos (IFFO). De confirmarse, ambos registrarían su menor suministro desde 2016. Para los fabricantes de piensos acuícolas, estas estimaciones mantienen un escenario de disponibilidad ajustada, aunque no permiten anticipar por sí solas una variación concreta de los precios.
La mayor entrada de materias primas en Chile, España y Estados Unidos mejoró la producción en agosto. Hasta ese mes, el descenso acumulado interanual se moderó al 45% en harina y al 26% en aceite, frente al 49% y al 30% registrados hasta julio. Estos porcentajes corresponden al seguimiento de los miembros de IFFO, que representa aproximadamente el 40% de la producción mundial de harina y el 50% de la de aceite, y no al conjunto de la oferta global.
Perú sigue condicionando la recuperación, con una disponibilidad muy baja mientras permanece cerrada la temporada de anchoveta en la zona centro-norte. El país aporta alrededor del 20% de la producción mundial de ambos ingredientes en un año medio. La evaluación del recurso iniciada por IMARPE el 15 de septiembre, cuya conclusión está prevista para el 7 de octubre, aportará información relevante para las perspectivas pesqueras. Entretanto, en China, las existencias de harina importada continuaban bajando a finales de septiembre y la producción nacional tras la moratoria había resultado inferior a lo esperado.
IFFO prevé una menor aportación de peces pelágicos y demersales, mientras crecería la procedente de otras especies, especialmente salmón y pangasio en el caso del aceite. Su director de Investigación de Mercado, Enrico Bachis, advierte de que las capturas de las últimas semanas del año pueden modificar las estimaciones. La mejora de agosto reduce el déficit, pero todavía no confirma una recuperación sostenida del suministro de ingredientes marinos.

