RECURSOS

La Conselleria del Mar prorroga hasta el 15 de julio la extracción de semilla de mejillón

Santiago de Compostela 17/06/2022 | Se trata de una medida extraordinaria que busca dar solución a la falta de recurso de los productores.

La Conselleria del Mar de Galicia ha prorrogado el periodo de extracción de semilla de mejillón de los bancos naturales de las provincias de La Coruña y Pontevedra hasta el próximo 15 de julio.

Esta medida excepcional responde a las solicitudes presentadas en los últimos días por las asociaciones de productores de mejillón y “pretenden facilitar la labor del sector en la recogida de mejilla (semilla) para encordar en sus bateas”.

Esta prórroga extraordinaria supone autorizar la actividad entre las 07.00 y las 20.00 horas -excluyendo sábados, domingos y festivos- respetando las zonas de explotación exclusiva de percebes establecidas en la orden de 22 de diciembre de 2021 por la que se aprueban los planes de gestión de recursos específicos y algas en Galicia para el trienio 2022-2024.

La resolución también incluye la prohibición de la extracción de semilla de mejillón en la zona del Parque Nacional Marino Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia.

Esta ampliación del plazo de extracción, señalan desde la Xunta, encaja con las propuestas trasladadas a los representantes de los tamborileros en diferentes encuentros de los últimos meses con el objetivo de facilitar el desarrollo de su trabajo.

Entre esas medidas, que todavía están sobre la mesa, está la posibilidad de mantener la extracción de mejillón durante todo el año, flexibilizar el número de cuerdas de recogida o crear viveros para la producción de semillas de mejillón.

La Xunta sigue trabajando en la explotación sostenible de los diferentes recursos marinos y mantiene su voluntad de diálogo con el sector con el objetivo de avanzar en este campo. De hecho, los técnicos de la Consellería del Mar están analizando las zonas limitadas a la extracción de mejillón para valorar posibles cambios y aperturas. En este sentido, como señalan, “se trata de un asunto complejo en el que hay que actuar con rigurosidad y en el que se tienen en cuenta tanto los datos obtenidos por los profesionales de la Xunta como los facilitados por los implicados en la explotación de estos espacios”.