INVESTIGACIÓN

Las doradas y lubinas alimentadas con harinas marinas de fuentes circulares son seguras

Sorrento (Italia) 9/06/20222 | Un estudio de Aquasoja presentado en el Simposio internacional de Nutrición y Alimentación de Peces respalda el uso de los co-productos pesqueros como ingredientes en la alimentación de dorada y lubina

Tiago Aires y Sara Magalhães | Aquasoja

Un estudio de Aquasoja, marca de alimentos para acuicultura de Sorgal de Portugal, ha presentado en el XX Simposio Internacional de Nutrición y Alimentación de Peces (ISFNF2022) un interesante trabajo en el que se aporta evidencia científica sobre la viabilidad de los recortes de pescado para la fabricación harinas marinas que posteriormente serán usadas como ingredientes de piensos en dorada y lubina.

En este estudio, como señalan a misPeces Tiago Aires y Sara Magalhães, ambos del equipo técnico de Aquasoja, “hemos buscado comprender la relación entre las dietas de dorada y lubina en las que se usa entre 20 a 25% de harinas de pescado de co-productos pesqueros y los niveles de mercurio en el filete”.

Este mercurio se puede encontrar en su forma orgánica en el pescado de captura como metilmercurio que posteriormente se emplee para la producción de harinas, al igual que se encuentra en numerosos alimentos acuáticos de origen pesquero para consumo humano directo, por lo que se somete a revisión por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés).

Los resultados de nuestro estudio, añaden los expertos, muestran una correlación positiva y significativa entre el peso corporal de los peces y la concentración de metilmercurio en el filete, aunque a niveles “muy por debajo del máximo legal” de 0,5 miligramos por kilo que establece la EFSA.

Además, y a efectos comparativos, se deduce que estos niveles de mercurio están por debajo de las especies silvestres que se consumen habitualmente en Europa, como la merluza, o el atún, entre otras.

Por eso, y a la vista de los resultados, los expertos consideran que la dorada y la lubina son pescados seguros para el consumidor final. Además, el método de fabricación permite mantener el control de la concentración, circunstancia que respalda “aún más un uso amplio”. A esto se añade que el uso de recortes de pescado para fabricar harina de pescado, contribuye a la circularidad de las materias primas para hacer de la acuicultura una actividad ambientalmente y económicamente más sostenible.

Cabe destacar que la EFSA realiza controles periódicos para establecer la exposición de los consumidores a este y otros contaminantes presentes en el pescado y marisco, y establece que el consumo de pescado, es seguro y recomendable varias veces por semana por sus efectos beneficiosos para la salud.

Estas recomendaciones pasan por el consumo de 1 a 2 porciones de pescado y marisco por semana. El consumo de 3 a 4 porciones por semana durante el embarazo se asocia con mejores resultados funcionales del neurodesarrollo en los niños en comparación con la ausencia de consumo.