El cultivo de salmón atlántico en tierra continúa atrayendo inversiones y generando expectativas de crecimiento, pero todavía no ha alcanzado el grado de desarrollo industrial del modelo tradicional en mar abierto.
Así lo afirma Mowi, el mayor productor mundial de salmón, en su Salmon Farming Industry Handbook 2026, donde sitúa al salmón en sistemas de recirculación (RAS, por sus siglas en inglés) como una tecnología con potencial, aunque todavía asociada a un elevado nivel de riesgo.
Según la compañía noruega, la salmonicultura marina representa actualmente uno de los sistemas de producción acuícola más industrializados del mundo. Décadas de experiencia, mejoras genéticas, avances en nutrición, economías de escala y una cadena de suministro plenamente desarrollada han permitido construir una industria capaz de producir millones de toneladas de pescado de forma competitiva y predecible.
Frente a esta realidad, Mowi estima que los sistemas terrestres aún están en una etapa temprana de desarrollo industrial. Aunque la tecnología RAS ha avanzado y nuevos proyectos entran en operación, la producción sigue siendo limitada frente al cultivo marino en granjas marinas y persisten desafíos operativos y económicos.
La posición resulta especialmente relevante por el peso que tiene Mowi dentro del sector. En 2025 la compañía cosechó cerca de 559.000 toneladas de salmón atlántico, lo que le proporciona una visión privilegiada sobre los factores que determinan la competitividad de los distintos modelos productivos.
Desde esta perspectiva, la evaluación de nuevas tecnologías no se basa únicamente en su viabilidad técnica, sino también en su capacidad para operar de forma estable, rentable y escalable a nivel industrial.
El informe destaca que el principal desafío para el salmón en tierra ya no consiste en demostrar que es posible criar peces en sistemas cerrados de recirculación, sino en alcanzar niveles de productividad y costes capaces de competir con una industria marina altamente optimizada.
La rentabilidad, el consumo energético, la gestión biológica y la capacidad de escalar la producción continúan siendo factores clave para determinar el éxito de estos proyectos.
A pesar de las reservas, Mowi reconoce que el desarrollo tecnológico podría favorecer un crecimiento significativo de la producción terrestre durante los próximos años, especialmente en regiones cercanas a los mercados de consumo o con limitaciones para obtener nuevas licencias marinas.
Sin embargo, por el momento, la compañía mantiene una visión prudente y considera que el cultivo marino sigue siendo el modelo de referencia para la producción industrial de salmón atlántico.

