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Manuel Barange (FAO): La acuicultura ya es estratégica para alimentar al mundo, pero Europa pierde terreno

Vigo, 2/06/2026 | La FAO advierte de que la UE ya produce menos de la mitad del pescado que consume mientras Asia y África aceleran el crecimiento acuícola

Manuel Barange (FAO)Manuel Barange (FAO) | misPeces

La producción acuícola mundial de animales acuáticos ha superado por primera vez en la historia los 100 millones de toneladas, pero Europa avanza en dirección contraria.

Mientras Asia, África y América Latina continúan acelerando el desarrollo de la acuicultura como infraestructura alimentaria estratégica, la Unión Europea sigue perdiendo capacidad productiva, aumentando su dependencia de las importaciones y reduciendo su peso dentro del sistema global de proteínas acuáticas.

Ese fue uno de los principales mensajes lanzados por Manuel Barange, director de Pesca y Acuicultura de la FAO, durante la sesión inaugural del XX Congreso Nacional de Acuicultura, celebrado en Vigo.

Lejos de un discurso institucional tradicional, la intervención de Barange dejó una advertencia clara: la acuicultura ya no forma simplemente parte del sector pesquero; se está convirtiendo en una cuestión de seguridad alimentaria, autonomía estratégica y competitividad geopolítica.

Según avanzó Barange, en un adelanto del próximo informe SOFIA 2026, los datos de la FAO muestran que la producción acuícola mundial de animales acuáticos alcanzó los 103 millones de toneladas en 2024, el mayor volumen registrado hasta la fecha. Alrededor del 60% de esta producción procede de la acuicultura continental o de agua dulce, mientras que el resto corresponde a producción marina.

La acuicultura mundial supera por primera vez los 100 millones de toneladas de producción animal acuática.

El crecimiento global sigue impulsado principalmente por Asia, donde la innovación tecnológica y la intensificación productiva continúan acelerándose, mientras África emerge como una de las regiones con mayor potencial de expansión futura.

La FAO estima que el 85% del crecimiento adicional de producción de alimentos acuáticos durante la próxima década procederá de la acuicultura. El motivo es estructural: el consumo mundial de proteína acuática sigue creciendo a una velocidad superior al crecimiento de la población y los sistemas de pesca extractiva se encuentran estabilizados desde hace décadas alrededor de los 90 millones de toneladas anuales.

En este contexto global de expansión, Europa aparece como una excepción.

Europa pierde capacidad productiva mientras el resto del mundo acelera la acuicultura como sistema estratégico de alimentación.

Manuel Barange (FAO) | Auditorio XX CNADurante la intervención | misPeces

Manuel Barange reconoció que la producción acuícola de la Unión Europea se ha reducido casi un 1% anual durante las dos últimas décadas, mientras que la pesca extractiva europea cae alrededor de un 2,3% al año.

La consecuencia directa es una creciente dependencia exterior. Según Barange, mientras en los años noventa la Unión Europea producía alrededor del 70% de los productos acuáticos que consumía, esa cifra se sitúa ahora por debajo del 50%.

La balanza comercial del sector registra además un déficit de casi 23.000 millones de dólares anuales. Al mismo tiempo, el consumo mundial per cápita de alimentos acuáticos ya ha alcanzado los 21,3 kilogramos por persona y año y continúa creciendo.

En los últimos 25 años, la producción acuícola mundial ha crecido a una tasa media anual cercana al 5%, lo que la convierte en uno de los sectores de producción alimentaria de crecimiento más rápido.

Para la FAO, el problema no es únicamente productivo, sino estratégico. Mantener los niveles actuales de consumo de pescado hasta 2050 exigirá un aumento significativo de la producción acuícola mundial simplemente para compensar el crecimiento demográfico.

Solo África necesitará aumentar su producción un 75% para mantener el consumo per cápita actual, todavía muy inferior a la media mundial.

La UE ya produce menos de la mitad del pescado que consume.

Barange defendió la llamada “Transformación Azul” promovida por la FAO como una estrategia orientada precisamente a acelerar una expansión sostenible de la acuicultura, capaz de aportar proteína de alto valor con una menor huella ambiental relativa frente a otros sistemas ganaderos.

La FAO proyecta que la producción mundial de productos acuáticos podría alcanzar los 134 millones de toneladas en 2034, reforzando la idea de que el crecimiento futuro del suministro pesquero y acuícola dependerá cada vez más de la acuicultura.

A mediados de siglo, la producción acuícola podría situarse entre 159 y 255 millones de toneladas, dependiendo del ritmo de desarrollo tecnológico, regulatorio y financiero. Bajo el escenario de “Transformación Azul” de la FAO, la producción mundial de alimentos acuáticos podría aumentar un 25,5% en 2050.

Sin embargo, una de las partes más contundentes de la intervención llegó cuando Barange abordó las barreras que frenan el crecimiento en Europa y Norteamérica.

Desde su perspectiva, el sector acuícola ha perdido la capacidad de definir su propia narrativa pública y ambiental.

“Las narrativas ambientales y de sostenibilidad no están siendo definidas por el propio sector.”

“Las narrativas ambientales y de sostenibilidad no son definidas por el sector.”

El responsable de la FAO también cuestionó implícitamente el desequilibrio de los marcos regulatorios europeos y la dificultad del sector para competir políticamente con industrias de mayor peso económico.

A su juicio, la acuicultura necesita “una silla en la mesa” cuando se toman decisiones sobre planificación espacial, regulación ambiental y desarrollo industrial.

El mensaje de fondo fue claro: mientras gran parte del mundo considera cada vez más la acuicultura como una herramienta estratégica para reforzar la seguridad alimentaria, la nutrición y la resiliencia futura, Europa sigue enfrentándose a un escenario de caída productiva, creciente dependencia de las importaciones y dificultades para transformar proyectos acuícolas en capacidad industrial real.

La acuicultura ya no se presenta únicamente como una actividad complementaria a la pesca. Para la FAO, está convirtiéndose en parte de la infraestructura estratégica global que determinará cómo se alimentará la población mundial en las próximas décadas.

Datos clave de la intervención de Manuel Barange

 -Indicador Dato destacado Lectura estratégica
Producción acuícola mundial 103 millones de toneladas en 2024 Hito histórico: La acuicultura - por primera vez - entra en una nueva escala como sistema global de alimentación.
Crecimiento futuro 85% del crecimiento adicional procederá de la acuicultura La pesca extractiva está estabilizada; la expansión alimentaria vendrá del cultivo.
Producción acuícola UE Descenso cercano al 1% anual en las dos últimas décadas Europa pierde capacidad industrial en un sector que el mundo considera estratégico.
Pesca extractiva UE Caída aproximada del 2,3% anual La pérdida europea no afecta solo a la acuicultura, sino al conjunto del suministro acuático.
Autosuficiencia UE Menos del 50% del pescado consumido se produce por operadores europeos La dependencia exterior se convierte en un problema de soberanía alimentaria.
Déficit comercial UE Casi 23.000 millones de dólares anuales La pérdida productiva tiene impacto económico directo sobre la balanza alimentaria europea.
Reto africano África deberá aumentar un 75% su producción para mantener el consumo actual per cápita La acuicultura será clave para evitar que el crecimiento demográfico reduzca el acceso a proteína acuática.

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