Javier Ojeda, gerente de APROMAR | @misPeces
La Asociación Empresarial de Acuicultura de España (APROMAR) ha valorado positivamente la Visión 2040 para la pesca y la acuicultura presentada por la Comisión Europea, aunque considera que la estrategia debería establecer objetivos concretos de crecimiento de la producción acuícola, con cifras, plazos y compromisos nacionales.
La patronal advierte de que el documento reconoce el papel estratégico de la acuicultura en la alimentación europea, pero no determina cuánto debería aumentar la producción hasta 2040 ni cómo contribuirá cada Estado miembro a ese objetivo.
Para APROMAR, uno de los principales obstáculos sigue siendo la complejidad de los procedimientos de autorización. Según la asociación, obtener los permisos para una nueva granja acuícola en España puede llevar entre cinco y ocho años, con un resultado incierto.
Por ello, considera relevante que la Comisión haya anunciado una propuesta para simplificar el marco regulatorio antes de finalizar 2027, pero insiste en que las administraciones españolas deben comenzar a reducir los trámites y facilitar las renovaciones de autorizaciones sin esperar a esa iniciativa europea.
La patronal también reclama mayor atención a la piscicultura dentro de la estrategia europea, al considerar que los planteamientos de crecimiento se concentran especialmente en especies de bajo nivel trófico, como moluscos y algas.
APROMAR defiende que aumentar la producción de peces de crianza es fundamental para reducir la dependencia de las importaciones. Según sus datos, España importa más del 70 % del pescado que consume, pese a representar aproximadamente el 23 % de la producción acuícola de la Unión Europea.
En este contexto, APROMAR pide al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y a las comunidades autónomas que defiendan un objetivo europeo vinculante de producción acuícola para 2040, integren la acuicultura en los planes de ordenación del espacio marítimo y en los planes hidrológicos de cuenca, y avancen desde ahora en la simplificación administrativa.
Como resume su gerente, Javier Ojeda, “la Comisión reconoce por fin lo que los acuicultores llevamos años diciendo: el problema no es la demanda ni el comportamiento ambiental de las granjas, son las normas".
Pero una estrategia es un punto de partida, no un resultado, añade. El siguiente paso es “ponerle cifras y fechas, con un objetivo europeo vinculante de producción de peces para 2040 en la propuesta de 2027. La financiación ayuda, pero solo un cambio en las normas puede desbloquear el crecimiento”.
Para la patronal, el verdadero alcance de la Visión 2040 dependerá de que sus orientaciones se traduzcan en medidas que permitan desarrollar nuevas granjas y ampliar la producción existente.

