El cultivo de la trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss) en Europa se remonta a hace más de 100 años, mientras que en España cuenta con más de 60 años de historia. La trucha ocupa como cultivo piscícola el primer lugar en la Unión Europea, representando el 48 por ciento del total producido.
A nivel mundial, la piscicultura continental sigue siendo la actividad que registra mayores tasas de crecimiento, en torno al 10 por ciento en las últimas décadas.
Sin embargo, en España está experimentando una caída paulatina e inexorable, principalmente afectada por un marco legal confuso y por la alta dispersión de competencias entre distintas administraciones. Esta maraña burocrática y la concentración de la demanda en las cadenas minoristas han abocado al cierre a los pequeños productores, con la consecuente desaparición de la actividad en el entorno rural.
Para promover su futuro desarrollo, además de la reducción de la burocracia, los piscicultores españoles reclaman mayor inversión en Investigación, Desarrollo e innovación, que provean a los productores de herramientas que permitan mantener y aumentar la competitividad empresarial.
Un ejemplo de cómo la I+D+i ha permitido desarrollar un sector acuícola competitivo dentro de Europa se encuentra en Dinamarca. No en vano este país encabeza en Europa la lista de los que más invierten en investigación y desarrollo, ocupando el cuarto lugar (un 2,55 por ciento del Producto Interior Bruto), por delante de Alemania (2,54 por ciento) y el doble que España (1,27 por ciento).
El liderazgo tecnológico en acuicultura se puede comprobar por el avanzado y alto grado de integración de los Sistemas de Recirculación en Acuicultura (RAS, siglas en inglés) del país. En algo más de una década Dinamarca se ha convertido en líder europeo de esta tecnología. La acuicultura bajo estos sistemas ha permitido que su producción se haya mantenido estable, en torno a las 37.500 toneladas de trucha y 3.000 toneladas de anguila.
Todo lo contrario a lo ocurrido en la Unión Europea, cuya producción ha descendido un 0,7 por ciento en los últimos años; o en España, donde la caída de la producción ha sido de más de 10.000 toneladas métricas.
En lo que concierne a sistemas de recirculación, Dinamarca puede ser considerado como caso de éxito y de estudio. En misPeces, lo hemos podido comprobar en una gira en la que hemos participado recientemente, enmarcada en la Conferencia Internacional DanAqua.
Después de tres generaciones de piscicultores, encuentran en los RAS una vía para seguir adelante

Las estadísticas danesas muestran cómo, en los últimos años, las granjas que producen bajo RAS han superado en rendimiento económico a las explotaciones tradicionales.
Durante la gira hemos visitado la granja Kaerhede, la cual, después de tres generaciones de cultivo tradicional de trucha a través de un sistema abierto, se ha convertido a la recirculación. La instalación tiene capacidad para producir 1.500 toneladas de juveniles de 300 a 600 gr. principalmente de trucha arcoíris y algo de trucha dorada, cuyo destino son los mercados de Dinamarca, así como de Europa Central y del Este.
Según explica a misPeces Lars Rahbaek, director gerente de Kaerhede Dambrug ApS y Chistian Jorgensen ApS, “los buenos resultados obtenidos hasta la fecha nos han animado a poner en marcha nuevos proyectos. Nos encontramos inmersos en la construcción de la primera fase de la granja FREA A/S con instalaciones para la producción de criadero, alevines y engorde de trucha en recirculación, con capacidad para 1.800 toneladas métricas al año. Posteriormente, en una segunda fase, aumentaremos este volumen de producción a las 3.000 toneladas métricas al año”.
El alto grado de tecnificación y control del sistema, tal y como nos cuenta Lars, permitirá cero emisiones de efluentes a lagos y ríos, ya que el 100 por ciento del agua será drenada y filtrada, y posteriormente almacenada en 2 tanques.
Además, entre las ventajas que aportan la recirculación, añade, se encuentra la posibilidad de producir trucha bajo las restrictivas directivas medioambientales de Dinamarca en cuanto a las descargas y el control de los costes de producción. Igualmente, al mantenernos aislados preservamos nuestra instalación de posibles problemas sanitarios causados por terceras granjas que producen en la misma rivera.
Para el futuro, la empresa tiene planes de introducirse en la producción ecológica de trucha arcoíris. Para ello, están rediseñando 2 de las 12 granjas que el Grupo tiene en Jutland a este sistema de producción, con el objetivo de alcanzar las 300 toneladas anuales.
Nuevas inversiones para un futuro prometedor
La de Kaerhede Dambrug ApS no es la única granja que se puede poner como ejemplo.
También está Aquapri, dedicada a la cría de trucha en recirculación hasta que los ejemplares alcanzan los 800 gramos. Posteriormente, estos peces son transferidos a jaulas en el mar para proseguir la fase de engorde.
Esta es una de las mayores empresas del país con capacidad para producir 10 millones de huevos de trucha y 8 millones de alevines en la fase de criadero. En engorde en tierra producen 2.600 toneladas, mientras que en jaulas en el mar son 3.200 toneladas.
Otro ejemplo de las inversiones que se están realizando en el país es el megaproyecto de 10.000 metros cuadrados y 18 millones de euros de inversión de Danish Salmon para producir de manera integral, en sistemas de recirculación, 2.000 toneladas al año de salmón atlántico (Salmo salar) desde la fase de ova hasta los 4,5 kilos de peso unitario.
El objeto de este proyecto, que desestima el engorde en jaulas, es producir salmón con cero emisiones al medio ambiente, el único agua que sale de la instalación es la que se evapora, señalan desde Danish Salmon.
Las primeras cosechas están previstas para 2014, y ya ha alcanzado un acuerdo con Nordic Seafood, una importante firma danesa de procesado y comercialización de salmones con destino al mercado japonés.
La innovación también incluye piensos especiales para recirculación
El control de la alimentación en acuicultura y los índices de conversión son la base para que una empresa pueda obtener una rentabilidad que le permita seguir en el negocio. En el caso de la recirculación, esta máxima sigue más vigente que nunca.
El buen funcionamiento de una instalación en recirculación tiene que cubrir como objetivos una buena conversión de alimento y una buena calidad del agua en recirculación; lo cual se obtiene gracias al buen funcionamiento de los biofiltros y el sistema de bacterias. Si todo esto funciona correctamente, el productor podrá obtener más kilos de pescado por menos consumo de alimento y con menores deformaciones y mortalidad.
Para avanzar en esta materia, la innovación es una parte fundamental del proceso. Poner en el mercado piensos diseñados especialmente para este tipo de sistemas de recirculación, requiere de la investigación y desarrollo que previamente se realiza en el centro Hirtshals de BioMar, el cual está dotado con más de 100 tanques de experimentación y donde se realizan pruebas de digestibilidad y ensayos para cultivo en recirculación, tanto para peces de agua dulce como marinos.
Tres son los conceptos principales que se deben tener en cuenta para obtener un buen rendimiento del pienso. En primer lugar una optima utilización de la proteína para una mínima producción de amonio; segundo, una buena administración de aminoácidos esenciales en la dieta de los peces; y en tercer lugar, la elección de las correctas materias primas que permitan una buena conversión y heces con la estructura adecuada para ser recolectadas.
En el futuro habrá más sistemas de recirculación
Todo hace indicar que los sistemas de recirculación se irán extendiendo en todo el mundo y en todas las fases de cultivo. A pesar de que la inversión inicial es más alta, el mayor control de la producción permite, en el medio y largo plazo, una mayor seguridad financiera y la reducción de los costes de producción.
En Dinamarca, el borrador del plan estratégico de la actividad, que será entregado previsiblemente en enero del próximo año a la Comisión Europea para el horizonte 2014-2020, incluye estimaciones de crecimiento de la producción de un 50 por ciento en volumen y 100 por ciento en valor.
La producción de trucha seguirá siendo el cultivo más importante del país. Cabe recordar que Dinamarca es la quinta mayor productora de trucha de Europa. En acuicultura ecológica esperan convertirse en la tercera.
Además, esperan reducir las emisiones un 25 por ciento, lo que hace preveer que habrá más sistemas de producción que pasarán de la costa al cultivo en tierra, por lo que se incrementarán los sistemas de recirculación.
Como objetivos el plan incluye mejorar la legislación y los procedimientos administrativos al respecto de las tramitaciones, planificar el planeamiento espacial de la actividad, e incrementar el esfuerzo en I+D+i en tecnología son las políticas planteadas para alcanzar estos retos.
