Cada vez son más los consumidores que buscan marcas diferenciadas que otorguen garantías de seguridad alimentaria y salubridad en sus productos. Aun estando la producción convencional totalmente regulada para cumplir con las todas las exigencias de calidad y salud, existe un nicho de mercado que, debido a sus gustos y a su preocupación por el medio ambiente y sostenibilidad, prefieren consumir productos ecológicos.
Por ello, durante los últimos años, la Comunidad Europea ha querido atender esta demanda, apostando por la producción ecológica, incluida la de acuicultura, y responderles garantizando una certificación de calidad en estos productos.
La producción ecológica se define en el Reglamento (CE) Nº 834/2007 como “un sistema general de gestión y producción de alimentos que combina las mejores prácticas ambientales, un elevado nivel de biodiversidad, la preservación de recursos naturales, la aplicación de normas exigentes sobre bienestar animal y una producción conforme a las preferencias de determinados consumidores por productos obtenidos a partir de sustancias y procesos naturales”. De este modo, es doble el papel social que desempeña, ya que por un lado aporta productos ecológicos a un mercado específico, y por otro, bienes públicos que protegen el medio ambiente, el bienestar animal y el desarrollo rural.
Los últimos datos recogidos por el Ejecutivo comunitario apuntan a que el consumo de alimentos ecológicos supone el 2 por ciento del mercado comunitario, que ocupa aproximadamente un 5 por ciento del terreno agrícola de la UE, y representa más del 2 por ciento de las exportaciones.
Ante esta realidad y debido al incremento de consumidores que buscan productos ecológicos, la Unión Europea trabaja sobre medidas y normativas que aseguren las buenas prácticas en la producción ecológica, incluyendo las pautas para su etiquetado.
Identificación de los productos ecológicos, y etiquetado
Con el objetivo de una mejor identificación de los productos ecológicos, desde la Unión Europea, se puso en marcha un nuevo diseño y etiquetado del sello ecológico, y desde el 1 de julio todos los productos ecológicos europeos tienen que identificarse obligatoriamente con el nuevo logotipo, la “eurohoja”.
Este nuevo sello pasa a ser obligatorio en todos los alimentos ecológicos preenvasados producidos en los Estados miembros de la Unión que cumplan las normas necesarias, siendo opcional para los alimentos frescos y las importaciones.
Es el segundo símbolo de certificación de productos ecológicos en la UE, ya que el primero fue lanzado a finales de la década de los 90, siendo aplicado sólo de forma voluntaria.
La idea del diseño de un nuevo logotipo surge en 2007 con el fin de fomentar la agricultura ecológica. Y persigue una mejor identificación de este tipo de productos en todos los países de la UE, independientemente del país de origen.
El 1 de julio de 2010 fue cuando se introdujo el nuevo sello, la “eurohoja”, llamada así por la representación de una hoja formada por estrellas a imagen de la bandera europea, pero se establecieron dos años de adaptación para ayudar a los agentes económicos a adaptarse a las nuevas normas y evitar el despilfarro de los envases existentes. Por lo que se estableció el 1 de julio de 2012 como tiempo limite para la adaptación y la entrada de su uso obligatorio.
Además de la “eurohoja”, en el campo visual de la etiqueta también debe figurar el código numérico del órgano de control y el lugar de producción de las materias primas agrícolas. También el sello será compatible con otros sellos privados, nacionales o regionales.
Con esta nueva imagen, el Comisario de Agricultura y Desarrollo Rural, Dacian Ciolo?, declaró que se espera “que el nuevo logotipo de la UE acabe convirtiéndose en un símbolo ampliamente reconocido de la producción de alimentos ecológicos en toda la UE y que se gane la confianza de los consumidores en lo relativo al cumplimiento por los productos de las estrictas normas de la UE en materia de agricultura ecológica”.
Por ahora, los resultados de esta iniciativa son positivos, ya que el Informe del Eurobarómetro sobre las actitudes europeas ante la seguridad alimentaria, la calidad de los alimentos y el medio rural, indica que la “eurohoja”, en estos dos años de introducción, ha conseguido ser reconocida por el 24 por ciento de los europeos.
Productos ecológicos de la acuicultura española
La creciente demanda del consumidor y las estrategias llevadas a cabo por la UE, también ha influenciado en la industria acuícola, donde durante los últimos años muchos productores se han sumado al cultivo ecológico, ofreciendo valor añadido a sus productos, en busca de su diferenciación para conseguir un plus en el precio de venta o acceder a nuevos mercados.
Las especies más comercializadas en España por la vía ecológica, son la dorada, lubina, trucha y esturiones, aunque existen otras especies, las cuales se pretenden ampliar mediante esfuerzos en innovación e investigación.
Culmarex es una de las mayores empresas que se dedican a este tipo de producción. Bajo la firma “Ecologica Culmarex” ha lanzado al mercado la conserva tanto el vidrio como en lata de lubina y dorada ecológica, criada en la costa mediterránea andaluza, junto a Cabo de Gata, donde gracias a las corrientes naturales se dotan a estas aguas marinas de una calidad excepcional.
Otros factores como la temperatura ideal de Canarias, comprendida entre los 18 y los 24 grados, y las condiciones medioambientales óptimas para el cultivo, llevaron a otorgar a la empresa Inter Aqua Canarias la mayor concesión acuícola del sur de Europa, donde tienen capacidad para producir 2.800 toneladas anuales de lubina ecológica, según indicó Rafael Bernárdez, gerente de la compañía, a misPeces.
Naturix es otra de las empresas destacadas, la cual desarrolla “acuicultura rural sostenible” y que, además, ha recibido el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica 2011.
Desde de la investigación y la innovación, Naturix, apuesta por el cultivo sostenible y la comercialización de productos acuícolas ecológicos tanto continentales como marinos, todos obtenidos en entornos de las comunidades autónomas Castilla la Mancha y Andalucía, a la vez que ayuda al desarrollo del medio rural de estas zonas.
El esturión del Adriático, una especie casi extinguida, se ha logrado recuperar en cautividad gracias a la empresa granadina de Riofrío. En ésta se produce el “Caviar Ecológico de Riofrío”, el único en el mundo que cuenta con certificación ecológica y que se obtiene desde las huevas del esturión.
Y finalmente, analizando la producción del norte de España, se observa como desde Galicia existen varias propuestas para producir otras especies ecológicas, como el mejillón. Así, se destaca a la familia Pérez Lafuente, que bajo la marca “Pan do mar”, entre otros de sus productos, ya comercializa mejillones ecológicos en escabeche ecológico no sólo para España sino para zonas de Francia y Gran Bretaña.
