La cuenta atrás está en marcha. Diez años de investigaciones, desarrollo de tecnologías, captación de inversores, negociaciones con la Administración, contrataciones, obras... y hasta un paréntesis de refinanciación para superar la crisis económica. Gamba Natural España SL encara ya la última fase de un proyecto que empezó a gestarse hace exactamente un decenio, en 2002, en San Antonio (Texas).
La compañía, que cuenta con capital estadounidense y europeo, ultima el equipamiento de la planta que ha levantado en la localidad vallisoletana de Medina del Campo y comenzará en marzo la comercialización de su langostino fresco, de la especie Litopenaeus vannamei, conocido como langostino blanco del Pacífico.
El lanzamiento al mercado de este producto supondrá un hito de dimensiones internacionales en la industria de la acuicultura porque la factoría castellano y leonesa es la primera del mundo dedicada al cultivo del langostino en tierra, según destacó el director de la empresa, el noruego Bjorn Aspheim, durante una entrevista concedida a misPeces.com en las instalaciones.
Langostinos de interior a 700 metros de altura
Y el lugar donde se inscribirá este logro será España, concretamente un enclave ubicado en el corazón de la meseta, a 300 kilómetros de la costa y más de 700 metros por encima del nivel mar... ¿Por qué España y por qué concretamente Medina? "La elección fue muy simple", responde Aspheim. "España es el segundo mercado consumidor de pescado del mundo después de Japón, y Castilla y León, a través de la Agencia de Desarrollo Económico (ADE), nos ofreció mucho apoyo para la implantación y disponía de ayudas europeas; han hecho un trabajo muy bueno y muy rápido con toda la tramitación".
Un elogio sobresaliente y envidiable en un sector donde las trabas burocráticas, la complejidad legislativa y la lentitud administrativa suelen lastrar el correcto desarrollo de iniciativas.
Además, según apunta el director, el municipio vallisoletano disponía de suelo industrial más barato que la capital y Gamba Natural optó por la compra de un terreno de 6,8 hectáreas, ubicado muy próximo a la autovía A-6 que conecta directamente con Madrid.
La tecnología de recirculación y la distribución, claves del proyecto
Las dos claves principales que han hecho realidad esta innovación acuícola son: en primer lugar, el desarrollo de un sistema único de cultivo basado en la combinación de alimentación y producción de bacterias; y, en segundo lugar, su condición de proyecto "100 por cien verde" porque realizan una completa recirculación de las aguas y tienen un impacto nulo en el entorno.
La inversión ha ascendido a cuatro millones de euros y en total se crearán catorce empleos de media y alta cualificación cuando la planta esté a pleno rendimiento a finales de año. La actividad arrancó en julio y actualmente se encuentra al 25 por ciento, con seis de los 24 tanques operativos.
Los primeros ejemplares terminarán su ciclo de crecimiento en febrero, cuando alcanzarán su punto óptimo para la comercialización con un peso de entre 18 y 22 gramos. Según las investigaciones, en ese momento es cuando tienen su mejor sabor y, sobre todo, textura, la principal característica de diferenciación sobre el langostino congelado que actualmente domina el mercado español.
"No tendrá nada que ver", remarca Bjorn Aspheim, que confía ciegamente en el éxito del producto porque España es un país educado y acostumbrado a pagar por el pescado de buena calidad y actualmente más del 80% del producto que consumimos no es fresco, procede de Sudamérica y Asia y llega con unas características organolépticas muy inferiores. Esta situación conlleva que el precio del fresco actualmente llegue a quintuplicar al congelado, lo que evidencia el claro valor distintivo que se otorga a este marisco en nuestro país.
La distribución se realizará íntegramente en Madrid en virtud de un acuerdo con Izamar, (San Sebastián de los Reyes, Madrid), que se ha incorporado al accionariado de la compañía después de considerar esta nueva oferta alimenticia como una "tremenda oportunidad", apuntó el responsable de Gamba Natural. La previsión es poner en el mercado 2.700 kilos semanales de langostino fresco, una capacidad de producción que supone un reto para la compañía teniendo en cuenta que el periodo de cultivo es de 24 semanas (6 meses).
Las expectativas son muy altas a corto plazo. La empresa augura una rápida introducción y aceptación por el mercado español y planea la construcción de otras tres naves colindantes para incrementar la producción y abastecer nuevas zonas. Incluso, no descarta la posibilidad de implantarse en nuevos enclaves si la demanda local así lo exige.

