El proyecto de Ley de Pesca Sostenible es visto de manera favorable por APROMAR, aunque ello no significa que estén de acuerdo con todo lo que trata. Mientras lo más valorado es el protagonismo que se reconoce al sector en algunos artículos, el rechazo viene por las confusiones interpretativas que se pueden producir en determinados puntos.
Son declaraciones realizadas a misPeces.com por el gerente de APROMAR, Javier Ojeda, tras su intervención en la última sesión de la Comisión de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca en el Congreso de Diputados.
Ojeda destacó lo acertado de actualizar la Ley 23/1984 de Cultivos Marinos, ya que según indicó, da “coherencia” a la situación legal del sector acuícola desde la perspectiva de la política pesquera.
Las luces del Proyecto de Ley de Pesca. Más protagonismo para el sector productivo industrial
En relación con su contenido, destacó lo acertado de su redacción en el artículo 94, sobre las inversiones pesqueras en países terceros no comunitarios, donde establece en el apartado D, que el Gobierno, “ podrá desarrollar medidas de apoyo a las inversiones españolas en acuicultura en países terceros”. En la actualidad, esta posibilidad sólo se abre a las inversiones para pesca extractiva, tal y como señala Ojeda.
El artículo 116, con la inclusión de los Planes Nacionales de Cultivos Marinos, también es acertado para la patronal piscícola. “Estos proyectos de investigación han servido en el pasado para fomentar el desarrollo de la acuicultura desde la innovación. Esperamos que lo sigan haciendo en el futuro. La innovación es clave para el futuro de un sector dinámico y tecnológico como es el nuestro”, indicó el gerente de APROMAR.
También apoyan la modificación de la estructura de la Junta Nacional Asesora de Cultivos Marinos (JACUMAR), “dando cabida formal en su composición a los representantes del sector productivo”. Los productores antes sólo tenían derecho a ser escuchados en las reuniones de JACUMAR. Esta modificación del estatus del sector industrial en la Junta Asesora se recoge en el artículo 117.
Confusiones interpretativas de la Ley que excluyen a la acuicultura
Para Javier Ojeda, la Ley se presta a confusiones interpretativas en algunos momentos, en lo que afecta a la actividad acuícola, y puso como ejemplo el artículo 4, donde la norma habla de “actividad” pesquera. Esto es visto por el gerente de APROMAR como una exclusión explícita de la acuicultura.
También echó en falta una definición de lo que es el “sector” pesquero, que en el proyecto de Ley en ocasiones parece abarcar a la acuicultura y en otras no. Para mayor abundamiento, añade, la descripción que se hace de la “actividad pesquera” en la exposición de motivos no coincide con la definición expresada en el artículo 4.
Dentro de las críticas a la terminología empleada en la redacción del proyecto de Ley, Javier Ojeda denunció el hecho de que se titule la norma como “Ley de Pesca Sostenible”, ya que considera que esta definición no sólo afecta a la pesca sino también a la acuicultura, el marisqueo, y al sector de la comercialización pesquera.
En este sentido propuso que se hable de “recursos acuáticos vivos” en vez de “productos pesqueros”, ya que con ello "se evitarían confusiones que por experiencia sabemos que acaban teniendo tener consecuencias negativas para las empresas”, indicó.
Finalmente propuso que se sustituya “cultivos marinos” por “acuicultura” allí donde aparezca. “El término acuicultura es más moderno y es la palabra con la que se conoce a esta actividad en los demás Estados Miembros de la UE. Además de que “acuicultura” sí viene definida en el artículo 4 sobre definiciones”.
