Carlos Díaz, CEO de BioMar
Los desafíos a los que se enfrenta la acuicultura pasa por más I+D en todas las áreas de conocimiento y, sobre todo, en la fabricación del alimento. De esto son muy conscientes en BioMar. Recientemente misPeces tuvo la oportunidad de entrevistar al nuevo CEO, Carlos Díaz, con ocasión de la celebración de la Conferencia Europea de Acuicultura (AE2014) celebrada en San Sebastián, y de la que BioMar fue el principal patrocinador.
Entre los temas tratados, el que está de más rabiosa actualidad y que más preocupa a la industria es el de las materias primas de origen marino y su reemplazo.
En este sentido, el CEO de BioMar, Carlos Díaz, señaló que “debemos buscar nuevos ingredientes alternativos con el fin de hacer que la producción acuícola crezca y lograr resultados satisfactorios en términos de productividad y rentabilidad sin comprometer la sostenibilidad”.
El gran problema del reemplazo de las materias primas marinas, según comenta Carlos Díaz, no se focaliza en la harina de pescado, la cual ya se puede sustituir con grandes resultados por proteínas animales transformadas o por proteínas vegetales; está en el aceite de pescado, por sus altos niveles de EPA y DHA (Omega3) muy demandados, tanto por causas nutricionales como comerciales.
En el caso del salmón, señala Díaz, alimentar peces con EPA y DHA es fundamental, ya que es visto por los consumidores como un pescado rico en Omega3.
Sin embargo, al no haber una alta disponibilidad, el precio de esta materia prima es alto y está alcanzando cuotas prohibitivas. A esto no ayuda la “desafortunadamente y aparentemente mala pesca de anchoveta en Perú, que viene muy mala, al borde de ser cero”.
A pesar de ello, Carlos Díaz quiere transmitir tranquilidad a los productores indicando que “no habrán grandes problemas”, ya que se espera “una buena temporada en Europa, a pesar que no son los mismos contenidos de EPA y DHA”. “Por supuesto, va a subir de precio”, advierte.
Pero a medio plazo, señala, “el problema puede venir por el aceite de pescado”. Aunque hay alternativas para la parte energética, proveer de EPA y DHA se hace más complicado.
Dentro de las alternativas, el CEO de BioMar destaca las macroalgas, microalgas, cultivos de bacterias, cultivos de organismos genéticamente modificados (OGM). Las fuentes alternativas de EPA y DHA están ahí, se han probado y funcionan, “esa es la buena noticia”. Sin embargo siguen siendo escasas en volumen y caras.
“La solución pasa por invertir más para generar el volumen suficiente de todo lo que hay que reemplazar. Nadie invierte lo suficiente porque no tiene el volumen y nadie invierte más porque nadie tiene la planta”, indica.
Como industria, señala Carlos Díaz, tenemos que comprometernos con los inversionistas de estas nuevas materias primas “de que va a poder vender su producción a los fabricantes de alimentos para acuicultura, independientemente que el aceite de pescado pueda bajar su precio”.
“Nadie va a invertir en las tremendas inversiones que son necesarias si van a tener que estar peleando con el aceite de pescado o con el vegetal. Hay que pensar que esto va a faltar en algún momento y la manera de construir ese volumen es pensando a largo plazo, y no especulando con los precios de hoy y de mañana”.
Además, la generación de esa nueva materia prima de EPA y DHA va a requerir un gran esfuerzo de I+D e inversión.
“Necesitamos darle viabilidad a un proyecto a largo plazo y eso no va a ocurrir mientras sigamos especulando. Ya no estamos buscando aceite, estamos buscando EPA y DHA. La buena noticia es que las alternativas funcionan, nosotros hemos hecho pruebas con casi todas en ciclos y funcionan”, subraya.
