Ostra rizada (Crassostrea gigas) /@misPeces
El cultivo de las ostras en Andalucía se remonta al siglo II a.C. en Baelo Claudia, un enclave marítimo próximo a Tarifa, en plena dominación romana de la península.
La especie explotada, a diferencia de la actual, ha sido siempre la ostra plana (Ostrea edulis), cuyo cultivo fue abandonándose paulatinamente a mediados de los años ochenta del siglo pasado para dar paso al cultivo piscícola.
Actualmente, existen 12 establecimientos en los que se produce la ostra rizada u ostión (Crassostrea gigas) en volúmenes de 43 toneladas métricas y 76.000 euros en valor en zonas intermareales. En Huelva se ubican 8 instalaciones que concentran el 61 por ciento del total producido. Cádiz, por su parte, mantiene operativos 4 centros.
A pesar que todavía es una actividad incipiente y no llega, ni por asomo, a los niveles que alcanza el cultivo de mejillón, por mercado y precio es una especie muy interesante de producir. Además, ahora merece la pena ser aprovechando con las nuevas técnicas y materiales de cultivo aptos para esteros.
Al ser procesos artesanales, con una baja inversión y circulante, si se compara con la piscicultura, se ha convertido en una salida al desempleo y un nuevo modelo de negocio para pequeños emprendedores. Esto está permitiendo también reciclar a mariscadores eventuales o ilegales en acuicultores.
Tres ejemplos de empresas y sus características
Varias son las características comunes de estas empresas dedicadas a la producción de ostras. La primera de ellas es que se ubican en entornos naturales con una protección especial, realizan una producción de engorde artesanal, con desdobles periódicos según las necesidades, y se proveen en una parte importante de semilla procedente del medio natural.
En el Paraje Natural Marismas de Isla Cristina, en Huelva, nos encontramos con una de las que hasta ahora tiene una mayor parte de producción. Se trata de la empresa Pinillo Ostras y Almejas, con una concesión de 2 hectáreas de ocupación entre las desembocaduras del río Guadiana y del Carreras, y una producción de 15 toneladas métricas al año.
En San Fernando, Cádiz encontramos la cooperativa Acuicultura Levante y Agua, una gigantesca instalación de 200 hectáreas en la salina “La Margarita”, donde se está aplicando un nuevo concepto productivo, “la acuicultura multitrófica multifuncional” de peces, crustáceos, moluscos y algas.
El objetivo es producir de forma artesanal ostra rizada con una calidad excepcional apreciable por restaurantes y gourmets.
Otra iniciativa joven la encontramos en la salina La Covacha Puerto Real, en el Paraje Natural de la Isla del Trocadero en pleno Parque Natural de la Bahía de Cádiz. Una iniciativa solidaria que tiene por objeto la preservación, conservación y recuperación de hábitats naturales y procesos ecológicos, y de paso, la comercialización de los productos acuáticos que la naturaleza da al hombre, entre las que se encuentran las ostras.
Artesanal sí. Pero no olvidemos que se trata de un proceso productivo
Técnico de CTAQUA experimenta con ostras /@misPeces
Uno de los mayores quebraderos de cabeza de los productores de ostras en todo el mundo es la presencia de altas mortalidades cuando se acerca el verano. Esto es debido a un coctel explosivo entre alta temperatura que debilita al animal y la presencia natural de bacterias y virus en el medio, que acaban finalmente afectando a los bivalvos causando importantes bajas en la producción.
Evitar esto no es fácil y requiere de una combinación de estrategia y conocimiento de la especie.
Hasta ahora los establecimientos andaluces emplean una parte del material biológico de la captación natural durante los meses de mayo a agosto. Y aunque es una opción, no ofrece grandes garantías sobre el éxito del ciclo.
La otra opción es adquirir semilla de ostra de criaderos industriales, aprovechando las ventajas de la acuicultura como son: la posibilidad de programar la producción, proveer a demanda y utilizar ejemplares certificados más resistentes a las enfermedades. Es un proceso necesario, y en la lógica a cualquier proceso ganadero.
En España es posible adquirir esta semilla, sin embargo, la mayor parte de ésta procede de Francia, un país donde la ostra es un producto reconocido y producido en grandes volúmenes.
En el caso que los volúmenes comenzaran a ser significativamente superiores cabría la posibilidad de ponerse a producir semilla de ostra resistentes, preparadas para nuestro clima y con certificados.
